siempre he pensado que los hombres han deseado ser mujeres, han deseado -esencialmente- ser putas.
Los inválidos, los deformes, nos turban espiritualmente porque son la prefiguración de una de nuestras posibilidades.
La muerte quizá, el olvido, la nada, es lo que media entre la sensación y el hecho que la produce.
patrañas mismas de seres incapaces de evr más allá... la muerte no es un fin, es un comienzo, es un estado, una etapa... un libro, y la vida es su historia... del amor y otros demonios, lo titularía gabriel garcía... yo por mi parte... lo llamaría memorias de mis putas felices (algo no esta haciendo bien ese famoso Márquez eh?)
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